Trabajando para transformar las emociones negativas
Martes 08 de Junio de 2010 04:07
Por: Isabel BaezaKeep Shining Inc.
En artículos anteriores hemos hablado sobre cómo trabajan las energías, y las emociones son energía en movimiento.
En cada ser viviente fluye una energía que no se ve pero se siente, y que se mueve dentro de cada uno de nosotros, proyectándose hacia el exterior e inundando el ambiente en el que nos encontramos y donde nos movemos.
Existe la energía magnética, electrónica, de calor, de frío y la que hoy nos atañe, la de las emociones, pues todas las emociones son capaces de generar energía. La energía de las emociones es muy real y existe en cada uno de nosotros, distinguiéndose dos tipos: las pesadas y oscuras, y las livianas y ligeras.
Las energías pesadas son las de la rabia, la frustración, la culpa, la vergüenza, el odio y la depresión, que aplastan y entristecen, generando una sensación de pesadez, llevando a la persona a las quejas y a una expresión de amargura y preocupación, con un sentimiento de incomodidad permanente que incluso puede conllevar a enfermedades graves.
En cambio, las energías livianas son el amor, la gentileza, la amabilidad, la generosidad, la comprensión y la compasión, que automáticamente se reflejan en bienestar para el individuo, quien se mueve con ligereza y se expresa con la sonrisa a flor de piel. De hecho, la energía de más alta frecuencia es la del amor incondicional, en la cual se basa la creación del universo. Esta es la energía de Dios, la que todos deseamos vivir y sentir.
Ahora bien, ¿qué hacer para transformar en energía positiva las emociones negativas?
Cuando nos sentimos pesados y bajos de energías, es porque estamos apegados a una energía negativa, a un viejo sentimiento del cual no nos hemos liberado todavía, el cual sólo se irá de nosotros cuando exista un sincero deseo de trabajarlo y dejarlo libre, generando una sensación de sanación en nuestro interior.
Para comenzar, debemos reconocer lo que está molestando y tener la firme voluntad y determinación para dejar ir ese sentimiento totalmente. La forma más sencilla de abordarlo es la meditación, y no se trata sólo de cerrar los ojos y descansar la mente, debe ser una meditación curativa, hasta los pensamientos más profundos, hablándose a si mismo, repitiendo varias veces: “Ahora estoy listo para dejarlo ir. Elijo soltar este sentimiento, permito que la luz de Dios me limpie y libere, en su infinito amor que me conforta”. Respira lento y pausado, experimentando ese silencio interior, para expandir los pulmones y oxigenar el cerebro.
A medida que vamos soltando esos sentimientos negativos, el cuerpo y la mente se van desbloqueando, creando un espacio para lo maravilloso, una entrada al círculo precioso del amor incondicional. La apreciación, el agradecimiento y el respeto nivelan la autoestima dando paso a la sanación. Todos los sentimientos nobles que Dios nos ha dado al nacer, comienzan a manifestarse, y la energía más sublime y maravillosa empieza a fluir en nosotros, si lo permitimos.
Con este proceso, el alma, el espíritu y el cuerpo se alivian totalmente. Hemos nacido del amor de Dios como almas divinas, pero diferentes situaciones en la vida nos hacen alejarnos de Él, acercándonos a la negatividad.
Es tiempo de volver a reconectarnos con lo divino y lo sagrado en nosotros, y darnos cuenta que hemos venido a este mundo con una misión y cumplirla es nuestro deber. Experimentar la libertad interior de las energías positivas es lo más beneficioso para la salud, y es a lo que todos aspiramos.
Keep shining tips
- Busca un lugar tranquilo donde puedas estar en silencio por unos minutos. Comienza a trabajar desde el fondo de tu corazón. Con total sinceridad reconoce lo que te está molestando. Repite en tu mente: “Ahora estoy listo para dejar ir [mencionas lo que tengas] y permito que la luz y amor de Dios limpien mi corazón, mi alma y mi espíritu ahora mismo”. Visualiza una luz radiante dorada entrando por tu cabeza, llévala hasta tu corazón y permítele que recorra todo tu cuerpo. Respira lenta y pausadamente.
- Repite tres veces, en voz alta y con toda la fuerza de tu alma el ejercicio anterior. Verás como a medida que lo vayas practicando, tu corazón se irá sanando, tu cuerpo se irá alivianando, tu paz interior irá creciendo, y así podrás emanar esa energía divina y maravillosa, que te permitirá limpiar el ambiente que te rodea, haciendo resplandecer tu casa y todo lugar al que vayas, porque tú mismo te has desbloqueado y has permitido que la energía divina fluya en ti.
Recordar a Dios, nuestro creador; y mantener los valores, trabajando cada día más para ser mejores, es una tarea muy gratificante. Permanecer en la energía del amor incondicional que es la energía de Dios y la más alta frecuencia que existe, depende de cada uno de nosotros. Está en tus manos… ¿Estás listo?
Para más información visita: www.keepshiningforeverandever.com
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