La lucha por el voto hispano
Miércoles, 29 de Febrero de 2012 16:56
La retórica del año de elecciones ya ha empezado. Tanto los cuatro candidatos republicanos que aún están en pie –Mitt Romney, Newt Gingrich, Ron Paul y Rick Santorum- como el candidato demócrata, el presidente de los EE.UU., Barack Obama, han comenzado su carrera hacia la Casa Blanca y, con ella, su lucha por el voto latino.
Mitt Romney, cambio de discursos
Con cada paso que ha dado, el ex gobernador de Massachussets ha afianzado su figura como político opaco, con sus constantes y grandes cambios de perspectiva a lo largo de su carrera política, y la cuestión de inmigración no ha sido una excepción.
En 2005 apoyaba una reforma migratoria integral y no creía en la deportación masiva de los 11 millones de indocumentados en el país. En su carrera presidencial de 2012, sin embargo, ha cambiado de opinión, llamando a la deportación masiva de todos los indocumentados y a un veto del DREAM Act, proyecto apoyado por el 91% de los hispanos, según el Pew Hispanic Center.
Pero, al llegar a la Florida –donde más del 10% de los votantes republicanos son hispanos-, Romney aceptó una especie de DREAM Act, aquella en la que se daría un camino hacia la ciudadanía para los indocumentados que siguiesen una carrera militar.
También aquí se hizo eco del término “auto-deportación”, idea bajo la cual los inmigrantes decidirían salir de EE.UU. por “voluntad propia” si las condiciones de vida se hacen suficientemente inaguantables en el país.
Detrás de este discurso se esconde la misma idea bajo la que se crearon las leyes antiinmigrantes de Arizona, Alabama y Georgia. Y no es de extrañar que Romney aplique esta oratoria, a sabiendas de que el impulsor de aquellas leyes antiinmigrantes, Kris Kobach –autor de la SB 1070 de Arizona y la HB 56 de Alabama-, ahora lo apoya.
Barack Obama y su deuda con la comunidad hispana
La comunidad hispana en general se ha sentido defraudada por el presidente de los EE.UU., quien en su campaña de 2008 prometió que durante su primer año de gobierno aprobaría una nueva reforma migratoria.
No sólo no se ha dado esta reforma, sino que además el número de deportaciones se ha incrementado a niveles récord y tampoco se ha aprobado el DREAM Act.
Por tal razón, los latinos se oponen cada vez más a las políticas de Obama; no obstante, el actual presidente sigue recibiendo un fuerte apoyo de los hispanos registrados para votar, con una intención de voto del 68% en una hipotética contienda contra Romney, quien obtendría un 23%, según una reciente encuesta del Pew Hispanic Center.
La Administración Obama también ha comenzado a jugar sus cartas en este año de elecciones. La mano que ha comenzado con los hispanos está en las “Cumbres de Acción de la Comunidad Hispana”, una de las cuales se realizó en Tampa el pasado 3 de febrero.
A esta reunión acudió, entre muchos otros, Esther Olavarría, consejera de la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, quien habló sobre las deportaciones de indocumentados cuyo único crimen fue conducir sin licencia. “Somos conscientes de estas preocupaciones y sabemos de los individuos que son blanco del programa ‘Comunidades Seguras’. Estamos estudiando y revisando estos programas”, explicó la consejera, como parte de los pasos que muestran el compromiso de la actual administración por reparar el ya deteriorado sistema migratorio.
Continúa la conversación conmigo, twitter.com/bepabe.
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