Los síntomas de la alergia y el asma
Miércoles 23 de Febrero de 2011 05:17
Por Shawky y Fikria Hassan, M.D., PhD. La alergia es una reacción adversa a ciertas comidas, el polvo, los ácaros del polvo, al moho, al polen, a las mascotas, a los cosméticos, a las plantas, los metales, los productos químicos o los medicamentos. El sistema inmune reacciona desproporcionadamente, produciendo inflamación, irritación e incluso dificultades respiratorias que pueden ser una amenaza para la vida.
Los síntomas de la alergia y el asma incluyen picor, hinchazón y ojos llorosos; nariz acuosa, acartonada y con picores; tos y falta de aliento; dificultad y opresión en el pecho. Mucha gente responde a las enfermedades alérgicas sin alertarse y no se dan cuenta de que pueden ser la causa de tos crónica, constantes infecciones respiratorias y de oídos, síntomas y dolores de cabeza de sinusitis, migrañas, mareos, pérdidas del olfato y del gusto, pérdidas de oído, urticaria, eczema, otras erupciones en la piel, llagas en boca y lengua, diarrea, náuseas y vómitos. Las alergias a medicamentos e insectos pueden ser serias. Un diagnóstico preciso es la clave para un tratamiento efectivo.
Los niños alérgicos lo son porque sus padres lo son; deberías averiguar el historial de alergias de tus padres y abuelos. Un síntoma de alergias anticipado puede ser un eczema y problemas con fórmulas o comidas y bebidas. Los niños alérgicos tienen asma, resfriados frecuentes, bronquitis, neumonía, infecciones de oído, amígdalas o vegetaciones dilatadas, pérdida de oído y problemas en el habla. Asma y pérdida de oído en los niños son consecuencias de la alergia muy serias.
Un diagnóstico anticipado y el tratamiento de las alergias es crucial para prevenir complicaciones. Más del 20 por ciento de los americanos sufren de estas enfermedades genéticas, que son muy perjudiciales para el paciente y para la familia. Las reacciones alérgicas pueden afectar a la nariz y la sinusitis, provocando infecciones respiratorias frecuentes y enfermedades de la sinusitis; a los pulmones, causando asma; a la piel, causando eczema y sarpullidos; o la más seria, anaphylaxis (alergia de choque).
Nosotros conseguimos una historia completa del paciente, evaluamos su estilo de vida y ambiente, hacemos un detallado examen físico, hacemos exámenes de sangre especiales y evaluamos la función de los pulmones. Cuando así nos lo indican, hacemos determinados exámenes de la piel para posibles alergias al ambiente, las comidas o a productos químicos. Los tests alérgicos se hacen mediante exámenes de sangre o de piel.
Los de piel son el método preferido porque ofrecen resultados más fiables. Aunque no hay una cura para las enfermedades alérgicas, un control casi absoluto de los síntomas es posible con un control del ambiente y de la comida, programas especiales supresión de ciertos medicamentos y la insensibilización, utilizando vacunas contra las alergias (inmunoterapia), la cual tiene un porcentaje de éxito del 85 por ciento.
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