Las venas varicosas: un problema con solución
Miércoles 13 de Abril de 2011 04:17
Las varices o venas varicosas son venas hinchadas, retorcidas y algunas veces dolorosas que se han llenado con una acumulación anormal de sangre.En las venas normales, las válvulas mantienen la sangre en movimiento hacia el corazón, mientras que con venas varicosas las válvulas no funcionan adecuadamente, permitiendo que la sangre permanezca en la vena. Este “represamiento” de la sangre en una vena hace que ésta se agrande.
Este proceso ocurre usualmente en las venas de las piernas, aunque se puede presentar en otras partes. Las varices afectan a 1 de cada 10 personas, aproximadamente, y de forma dos veces más frecuente en mujeres, fundamentalmente por efecto de los embarazos –que empeoran el retorno venoso.
Las varices tienden a hacerse más grandes con el tiempo y pueden llegar a ser causa de edemas (hinchazón) en las piernas y úlceras varicosas, que a menudo se preceden de pigmentación parda de la piel.
CAUSAS
1. Válvulas defectuosas desde el nacimiento (válvulas congénitamente defectuosas).
2. Embarazo.
3. Tromboflebitis (cuando un coágulo o trombo se aloja en una vena).
SÍNTOMAS
1. Llenura, pesadez, dolor y algunas veces dolor en las piernas.
2. Venas visibles y agrandadas.
3. Leve hinchazón de los tobillos.
4. Decoloración marrón de la piel en los tobillos.
5. Úlceras en la piel cerca del tobillo (esto se observa con mayor frecuencia en casos severos).
TRATAMIENTO
1. Auto-ayuda (medidas generales):
a. Evitar sentarse o estar de pie quieto durante largos períodos de tiempo.2. Cirugía. Las varices pueden quitarse mediante intervención quirúrgica, que debe incluir la escisión de la vena más grande y de sus tributarias o colaterales. El beneficio a largo plazo en pacientes apropiados es muy alto. La cirugía suele complementarse con la esclerosis de varices.
b. Si el trabajo o la vida diaria son sedentarios, hay que flexionar piernas y tobillos frecuentemente, levantarse y andar. Al final del día ayudará a aliviar toda tumefacción el elevar las piernas unos centímetros por encima del nivel del corazón (por ejemplo, tumbados).
c. El ejercicio regular (paseo, bicicleta, natación) disminuye la presión en las venas y alivia las molestias.
d. Medias compresivas que proporcionan alivio inmediato y duradero, al comprimir las varicosidades y mejorar así el retorno venoso. Suelen estar diseñadas de forma que la máxima compresión se da alrededor de los tobillos y pantorrillas. Pueden estar indicadas también en el embarazo.
3. Esclerosis de varices. Para varicosidades pequeñas, pero con efecto estético inaceptable, se suele emplear una técnica que consiste en inyectar directamente en cada vénula superficial varicosa una sustancia química que produce una inflamación de la vénula, que luego se sigue de cicatrización (esclerosis) de la misma. La técnica incluye por lo general múltiples sesiones. Si se realiza correctamente, es prácticamente indolora y exenta de complicaciones.
¿Cómo puede examinar las varices?
El diagnóstico se basa inicialmente en la apariencia de las piernas cuando usted está parado o sentado con las piernas balanceándose.
A veces, un médico puede ordenar una ecografía dúplex de la extremidad para observar el flujo sanguíneo y descartar otros trastornos de las piernas (como un coágulo de sangre). En raras ocasiones, se puede llevar a cabo una angiografía de las piernas para descartar otros trastornos.
¿Durarán por siempre?
Las varices tienden a empeorar con el paso del tiempo, pero con los cuidados personales se puede aliviar la molestia y disminuir su progresión.
También se pueden dar posibles complicaciones, como la flebitis (inflamación crónica de la vena), la formación de úlceras en la pierna o la ruptura de una vena varicosa.
¿Cuándo debería contactar a un profesional médico?
Es recomendable contactar con un doctor sobre sus varices cuando las venas varicosas son dolorosas, si empeoran o no mejoran con los cuidados personales, como mantener las piernas elevadas o evitar estar de pie por mucho tiempo y si e presentan complicaciones, como un aumento súbito de dolor o hinchazón, fiebre, enrojecimiento de la pierna o aparición de úlceras en las piernas.
Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.
| Comentarios |
|








































